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Contacte

Ens podeu trobar al despatx 101 de l’edifici Omega, al Campus Nord de la UPC. Aviseu abans de venir al mail.

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Estatuts

Els fins de l’associació d’interès general són:

  • Treballar per a que els drets humans siguin respectats en l’entorn de les Tecnologies de la Informació i les Comunicacions (TIC)
  • Aconseguir que la privacitat de les persones sigui protegida de forma efectiva en l’àmbit de les TIC
  • Esdevenir referència en matèria de privacitat i seguretat en línia entre les entitats i persones interessades en la protecció de la privacitat en línia

Els fins de l’associació d’interès particular són:

  • Informar la ciutadania sobre les propostes de llei que poguessin vulnerar els seus drets en l’àmbit de les TIC, a fi de proposar-hi alternatives que garanteixin el seu respecte.
  • Fomentar l’ús d’eines de seguretat en línia entre la gent que no tingui coneixements tècnics, de manera que com a usuaris esdeveniguin més conscients de les dades que protegeixen o cedeixen

Per aconseguir les seves finalitats, l’associació realitza les activitats següents:

  • Impartir xerrades, ja sigui per part dels membres de l’associació o d’experts reconeguts
  • Impartir tallers de seguretat informàtica relacionats amb la privacitat en l’àmbit de les TIC
  • Realitzar publicacions relacionades amb la privacitat en l’àmbit de les TIC.
    Provar eines de privacitat, per tal d’obtenir un millor coneixement sobre com funcionen

En queda exclòs tot ànim de lucre.

Manifest

Artículo 12: Nadie será objeto de intromisiones arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honor y reputación. Todo el mundo tiene derecho a la protección de la ley contra tales intromisiones o ataques. (Declaración Universal de los Derechos Humanos)

Nos ha tocado vivir una era en la que la vigilancia se ha hecho norma; ha alcanzado una escala tan desmesurada que ha condenado a la obsolescencia a todos los mecanismos tradicionales de tutela democrática, los cuales son indispensables para medidas que atentan tan directamente contra la libertad del individuo (como es el control intensificado). A causa de los sistemas de espionaje masivo (que ya se cuentan por decenas), nuestra única garantía es que, seamos quienes seamos, todas nuestras acciones intermediadas por dispositivos con conexión a Internet están siendo permanentemente monitorizadas, son objeto de un escrutinio social intensivo por parte de instituciones de dudosa (o ninguna) legalidad. Toda nuestra vida está siendo espiada y todos nuestros datos están siendo almacenados por gobiernos de países poderosos y grandes corporaciones privadas. Estas empresas, estos gobiernos, saben más de nosotros que nosotros mismos (búsquedas, afinidades políticas, historial de conversaciones, de compras, de movimientos, de lecturas…), lo que supone haberles concedido un poder demasiado grande, al que hemos decidido oponernos.

Internet y las tecnologías de la información y la comunicación reflejan de manera magistral el “doble filo social” de la tecnología. Del mismo modo que pueden ser utilizadas como plataformas desde las que trabajar en favor de determinados fines socialmente emancipadores, también representan una considerable amenaza capaz de minar gradualmente los derechos democráticos en caso de dejar desatendidas sus poderosas capacidades para rastrear, identificar y crear perfiles sobre nosotros sin consentimiento alguno. La misma técnica que nos brinda información prácticamente ilimitada podría también usarse para sonsacar vastas cantidades de datos personales sin tan siquiera darnos cuenta de ello. Internet se ha convertido en una zona militarizada. Salvo que todo transcurre de forma invisible e indetectable. Nuestras vidas privadas son víctimas de una sigilosa intromisión no deseada, reforzada por la preocupante expansión de una idea de “seguridad” supuestamente hostil al derecho a la privacidad.

Críptica surge de la necesidad de dotar de un contenido social a la tecnología, de manera que sea usada en favor de fines que expandan (en vez de mermar) las perspectivas de la acción democrática. Nuestra percepción es que, en el actual contexto, renunciar al empleo de herramientas que garanticen nuestra privacidad equivale a darnos por vencidos en la actual ofensiva contra los derechos digitales. Del mismo modo que la American Civil Liberties Union (ACLU), actuamos porque “la libertad no se puede defender a sí misma”. Y la privacidad, como derecho que prepara las condiciones para que emane la libertad de expresarse sin miedo a represalias, ha sido objeto de ataques frente a los que no cabe otra cosa que resistir. Es un imperativo democrático hacerlo. Defendemos la criptografía como la única manera capaz de hacer efectivo este derecho, puesto que las leyes nos han dejado indefensos en el actual escenario. E incluso si no lo hubieran hecho, no tienen forma de garantizar nuestra privacidad. Somos no obstante conscientes de que las actuales herramientas que hacen uso de criptografía robusta siguen siendo demasiado complicadas como para que todo el mundo las sepa utilizar. Críptica nace con el objetivo de acercar estas herramientas al global de la sociedad, de analizarlas y explicarlas de forma comprensible, de mover ficha contra las fuerzas que pretenden violentar nuestro devenir en un entorno digital.